Ser doula me ha hecho avanzar en mi profesión de educadora social

El trabajo de los educadores y las educadoras sociales se puede considerar relativamente nuevo (me costó barbaridades explicar mi trabajo a los niños y niñas de la clase de mi hijo e hija cuando estaban en infantil), pero en la profesión de Doula nos llevamos la medalla al desconocimiento social. Me atrevería a pronosticar que a algunas nuevas profesiones como los “youtubers” y los “comunity manegers” se conocen mucho mejor socialmente

Llevo muchos años como educadora social pero llevo menos tiempo como doula. Hace algo más de tiempo que conozco qué son las Doulas (las conocí durante el embarazo de mi primer hijo, en 2009) y no me hice falta conocer el detalle para enamorarme de tal profesión. También redescubrí el trabajo de las comadrones, de las CO-MADRONAS que hacen honor a su nombre y también me quedé deslumbrada y sanamente envidiosa por el honor que tienen acompañando a las mujeres en estos momentos tan trascendentales.

Pero quizás pensareis porque he decidido este título cuando, reflexionándolo bien , hay muchísimos/as educadores/as que no saben ¡¡qué es una Doula!! Pues seguramente tenéis razón, porque aparentemente una profesión no tiene que tener nada que ver con la otra pero a mí, la formación de doula y la reflexión alrededor de QUÉ quiere decir acompañar, me ha hecho avanzar en mi praxis como educadora. No sé si me ha hecho mejorar o desviarme, pero me ha generado un cambio de mirada, un cambio de paradigma, un…sencillamente UN CAMBIO que me ha llevado a una revolución personal.

Actuar “al lado” y no “marcando el camino”, pararse a observar cada una de las personas con quién estamos para saber ver qué necesita y como lo necesita (y si no lo sabemos ver, ser humildes y preguntarlo), creer en el poder de cada madre y/o padre que decide escoger la ma(pa)ternidad con los recursos personales y materiales que tenga, respetar y defender los derechos de adultos y niños/as, repasar continuamente cual es nuestro rol y función en cada sistema familiar en el que interactuamos, entender que en el embarazo empieza todo y que acompañar adecuadamente este momento es HACER PREVENCIÓN (la que tanto nos gusta a los/las educadores/as), … y un largo etcétera.

 

Soy muy consciente que el trabajo de Doula no está reconocido en nuestro país. No estamos en el catálogo de certificaciones profesiones, no hay formación profesional pública ni homologada, algunas persones del sector sanitario consideran que hacemos intrusismo (cosa que me entristece mucho), etc. pero me gusta ser positiva y quedarme en lo bueno de cada cosa.

Como facilitadores/as de espacios sociales, participativos, educativos, etc. que somos los y las educadores sociales, me quedo en este rol: el de un acompañante que quiere facilitar el camino para avanzar de quien crea que lo necesita.

 

Feliz semana internacional de las Doulas

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